En Buenos Aires, la ocupación de espacios corporativos clase A muestra señales de reactivación
A cinco años de la pandemia, crece entre las empresas argentinas —especialmente multinacionales— la tendencia a dejar atrás el trabajo remoto. La demanda de oficinas premium en Buenos Aires muestra signos de recuperación, con una absorción neta positiva de más de 15.000 m² en el primer trimestre de 2025, la más alta desde 2020, según CBRE. Zonas como Catalinas y el corredor Panamericana registran una baja sostenida en la vacancia, y grandes compañías como JP Morgan y Big Box marcan el rumbo con la vuelta total a la presencialidad.
La revalorización de la oficina como ámbito de productividad e interacción social impulsa este giro. JP Morgan, por ejemplo, firmó el mayor contrato de alquiler corporativo en dos décadas en la ciudad de Buenos Aires, con más de 20 pisos en un nuevo campus en Núñez y la renovación de su sede en Avenida Belgrano. En paralelo, Amazon impuso el regreso obligatorio a la oficina en EE.UU., y aunque en Argentina algunos trabajadores se resisten, muchas firmas reconfiguran sus espacios con mejores servicios, luz natural y conectividad, buscando hacerlos más atractivos para sus equipos.