Damián Di Pace aseguró que en la Argentina el ascenso empresarial está frustrado, lo que explica por qué muy pocas compañías logran transformarse en grandes empresas.
Según su análisis, el entramado impositivo y regulatorio termina asfixiando a los emprendimientos en etapas tempranas, impidiendo que escalen y consoliden su crecimiento. Di Pace sostuvo que, a diferencia de otros países, en el mercado local las empresas son gravadas con una presión elevada incluso antes de alcanzar volumen y rentabilidad.
En ese marco, Damián Di Pace planteó que existen al menos tres cuestiones básicas que el país debería resolver con rapidez para encaminar la actividad, entre ellas una reforma tributaria y una reforma laboral. En particular, remarcó que muchos microemprendedores y pequeños empresarios no se animan a crecer ni a contratar personal por el riesgo que implica el actual régimen laboral, lo que termina bloqueando la generación de nuevas empresas medianas y grandes y frenando la movilidad empresarial en la economía argentina.
