
Escalada, trekking, astroturismo y naturaleza en estado puro a 125 kilómetros de Esquel. En plena estepa patagónica, el Área Natural Protegida Piedra Parada combina historia geológica, biodiversidad y cielos únicos en el mundo.
A 125 kilómetros de Esquel, en el corazón de la estepa patagónica, se eleva una formación rocosa de más de 200 metros de altura y 100 metros de diámetro que domina el paisaje: Piedra Parada. De origen volcánico y con más de 50 millones de años de historia, el área protegida se consolidó como uno de los destinos más singulares del noroeste de Chubut, tanto por su valor geológico como por la variedad de actividades que ofrece durante todo el año.
El lugar es elegido por quienes buscan experiencias al aire libre como escalada, trekking, avistaje de aves, astroturismo o acampe a orillas del Río Chubut, que serpentea a pocos metros de la imponente roca y genera un microclima particular dentro del entorno árido. La combinación de paisajes abiertos, silencio y cielos despejados convierte a este punto de la Patagonia en un escenario ideal para el contacto directo con la naturaleza.
Uno de los sectores más visitados es el Cañadón de La Buitrera, un corredor natural de cuatro kilómetros de extensión con murallones verticales que superan los 100 metros de altura. Allí se pueden observar registros arqueológicos de antiguos pobladores y restos fósiles que dan cuenta del pasado geológico y humano de la región. Además, el cañadón alberga más de 200 rutas de escalada para distintos niveles de dificultad y una senda de baja complejidad que recorre la caldera entre formaciones rocosas, lo que lo convierte también en un punto destacado para la fotografía de paisaje.
Lejos de la imagen de desierto uniforme, la estepa patagónica presenta una biodiversidad diversa. En el área es posible avistar guanacos, chinchillones, zorros, anfibios, reptiles y aves emblemáticas como el cóndor andino. Durante la primavera y el verano, las flores silvestres cubren sectores del terreno y suman color a un entorno dominado por ocres y grises. El río, por su parte, permite realizar actividades como kayak y pesca, o simplemente disfrutar de sus aguas en los meses más cálidos.
Otro de los grandes atractivos de Piedra Parada es el astroturismo. Gracias a la nula contaminación lumínica y al profundo silencio del entorno, el cielo nocturno es considerado uno de los más buscados para la observación astronómica. A lo largo del año se puede apreciar con claridad la Vía Láctea, y en verano se destacan constelaciones y conjuntos estelares como Las Pléyades, las Híades, la Nebulosa de Orión y las Nubes de Magallanes. Las experiencias suelen organizarse a través de agencias de viajes locales, que incluyen guías especializados y equipamiento como telescopios y binoculares.
Para llegar desde Esquel se debe tomar la Ruta Nacional 40 hasta el empalme con la Ruta Provincial 12. El trayecto combina asfalto y ripio hasta la localidad de Gualjaina, desde donde se accede al Área Natural Protegida. Se puede arribar en vehículo propio o mediante agencias de turismo, que ofrecen transporte y acompañamiento profesional para interpretar la riqueza natural, histórica y cultural del lugar.
Para más información, la Subsecretaría de Turismo brinda asesoramiento al +54 2945 52-9616.
