
La actividad comercial y de servicios redujo su participación en el universo empresario provincial y registró una caída del empleo durante el primer trimestre de 2026. A la vez, el crecimiento de las importaciones courier y de los canales informales profundiza la presión sobre los negocios formales.
El comercio y los servicios atraviesan un escenario de contracción en Córdoba. Según la Radiografía del Comercio y los Servicios 2026 de la Cámara de Comercio de Córdoba, el sector perdió 773 empresas durante 2025 y su participación sobre el total de empresas de la provincia cayó del 59% al 57,2%. La baja fue más pronunciada que la registrada en el conjunto de la economía cordobesa: mientras el total de empresas retrocedió 2,8%, comercio y servicios lo hizo 3,4%.
La tendencia continuó durante el primer trimestre de 2026. El empleo del sector cayó 2,5% interanual, por encima del promedio nacional de 1,8%, mientras que la cantidad de empresas se redujo 5,5%, frente a una baja de 3,5% en el conjunto del país. Córdoba registró así el séptimo mayor descenso de empresas entre las provincias argentinas.
Uno de los principales cambios en el escenario competitivo está relacionado con el crecimiento de las compras a través de plataformas internacionales. Durante 2025, las importaciones courier en Córdoba alcanzaron casi US$ 82 millones, el tercer mayor volumen del país, y crecieron 314,7% en un año. La indumentaria y el calzado concentraron la mayor parte de esas operaciones, seguidos por celulares y accesorios, marroquinería y repuestos y accesorios automotores.
A ese fenómeno se suma el avance de los canales informales e ilegales. El informe estima que en 2025 el 32,1% del movimiento comercial de Córdoba se realizó por fuera de los canales formales, equivalente a unos US$ 2.388 millones. La provincia tiene el tercer mayor volumen de ventas informales del país, aunque se ubica en el séptimo lugar entre las jurisdicciones con mayor participación relativa de este tipo de operaciones.
En total, el movimiento comercial de Córdoba alcanzó los US$ 6.251 millones durante 2025. De ese monto, US$ 3.782 millones circularon por comercios locales formales, mientras que US$ 2.388 millones lo hicieron a través de canales informales y otros US$ 81 millones correspondieron a importaciones courier. Según la Cámara de Comercio de Córdoba, unos US$ 2.469 millones quedaron fuera del circuito formal del comercio.
El diagnóstico plantea que esta transformación no implica necesariamente una desaparición del consumo, sino un cambio en los canales por los que se realiza. La competencia informal no enfrenta los mismos costos que los comercios registrados, mientras que las plataformas internacionales ingresan productos bajo condiciones diferentes a las que afrontan los operadores locales. El resultado, advierte el informe, es una mayor presión sobre el empleo formal, la cantidad de empresas y los recursos fiscales.
Para el sector, el desafío consiste en competir en un mercado donde la demanda continúa existiendo, pero se distribuye cada vez más entre comercios formales, ventas informales y plataformas internacionales. La evolución de las empresas, el empleo y los canales de comercialización durante 2026 será clave para determinar si esta transformación representa un cambio transitorio en los hábitos de consumo o una modificación estructural del comercio cordobés.
