
La mayor productora de ladrillos cerámicos de América reunió a más de 1.000 invitados en la planta donde comenzó su historia en 1926.
Durante una noche, la planta de Palmar dejó de ser una fábrica para convertirse en un escenario artístico. En el mismo lugar donde comenzó su historia hace cien años, la empresa celebró su centenario con una experiencia inmersiva y una puesta en escena sin antecedentes, que reunió a más de 1.000 invitados, entre autoridades, profesionales, personalidades, clientes y colaboradores.
La celebración transcurrió entre silos, hornos y líneas de producción. Los invitados recorrieron un circuito que entrelazaba la historia de la empresa, la tecnología robotizada de la planta y diversas intervenciones de performance artística. Una de las estaciones fue el Museo Piero Astori, construido en los antiguos hornos de la compañía, donde arte e industria comparten la misma casa y las obras dialogan con el entorno industrial.
«¿Cómo era el hogar donde creciste?»
La pregunta, impresa en el mapa que recibió cada invitado al llegar, anticipaba el sentido del recorrido, que puso el foco en las personas más que en las máquinas o los números. Trabajadores y familias cuyas historias se entrelazaron con la de Palmar le dieron sentido a cada estación, a partir de una convicción: detrás de cada ladrillo hay un hogar y, detrás de cada hogar, una familia que lo soñó.
El acto del centenario
El momento central fue el acto institucional, en un anfiteatro de ladrillos, donde los más de mil invitados conmemoraron los cien años de la compañía y dieron cierre al recorrido. «Este logro de 100 años es una conquista colectiva, de quienes nos precedieron, de quienes están hoy y de todos aquellos que alguna vez fueron parte de Palmar», afirmó María Pía Astori. «Hoy celebramos los pasados 100 años, pero también quiero celebrar el futuro. Porque si algo nos enseñó esta historia es que todo se puede, con voluntad y confianza en que va a ser posible».
El gobernador Martín Llaryora destacó el lugar de la empresa en la historia productiva de la provincia: «Córdoba se sostiene gracias al esfuerzo de sus emprendedores. Imagínate qué mejor manera de festejar 100 años que anunciando una inversión que multiplica la capacidad de trabajo. Palmar va a seguir siendo parte de la historia de Córdoba por muchos, muchos años más. ¡Feliz cumpleaños, Palmar!».
Cien años después de aquella primera fábrica, Palmar llegó a su centenario como referente de la industria, la construcción y la arquitectura del país, con millones de familias argentinas que viven entre sus ladrillos.
