
Un relevamiento sobre 1.500 usuarios bancarizados muestra que el 31% de los jóvenes de entre 18 y 28 años elige a la principal billetera virtual del país, contra apenas el 6% que elige al banco tradicional líder.
La relación de los argentinos más jóvenes con el sistema financiero está cambiando de raíz. Según la Encuesta de Principalidad Bancaria en Argentina, elaborada por Stefanini Group a través de su área de Consulting Services junto a Stefanini Marketing y ejecutada por ecglobal sobre una muestra de 1.500 usuarios bancarizados, el 31% de la Generación Z (personas de entre 18 y 28 años) declara a una billetera virtual como su banco principal. Solo el 6% elige al banco de mayor principalidad tradicional en el mismo rango etario, una brecha de 25 puntos porcentuales que refleja un cambio estructural en los patrones de principalidad bancaria.
Digital primero: la lógica de una generación
Según el estudio, la Gen Z no rechaza a los bancos tradicionales por ideología, sino por experiencia: para este segmento, el banco ideal se mide en segundos de apertura, fluidez de la app y disponibilidad de beneficios inmediatos, no en décadas de trayectoria institucional. Ahí, las billeteras digitales y los bancos 100% online tendrían una ventaja estructural difícil de revertir.
El relevamiento marca que el 31% de la Gen Z tiene a la billetera virtual líder como banco principal, mientras que el 6% elige al banco de mayor principalidad tradicional (una brecha de 25 puntos). Además, el 87% de todos los usuarios usa la app bancaria a diario y el 53% de las cuentas nuevas se abrió en 2025, lideradas por billeteras digitales.
El patrón se invierte con la edad: entre los Baby Boomers (61-79 años), el banco tradicional líder alcanza el 24% de principalidad, mientras que la billetera virtual líder cae al 7%. Esa curva generacional sugiere, según el estudio, que el liderazgo de las billeteras digitales entre los jóvenes no es una moda pasajera, sino la expresión de un modelo de relación financiera distinto.
Lo digital como condición, no como ventaja
El estudio identifica además un punto de inflexión: la experiencia digital dejó de ser un diferencial competitivo para convertirse en un requisito mínimo. La billetera virtual líder, con un 83% de uso frecuente de su app y un 48% de usuarios que la utilizan todos los días, habría instalado un estándar que el resto del ecosistema financiero debe igualar solo para seguir siendo relevante.
«La principalidad ya no se sostiene por inercia. En un entorno donde los clientes operan con múltiples instituciones financieras, la relación se construye a partir de la experiencia cotidiana y del valor que cada banco aporta en distintos momentos de la vida financiera del usuario», comentó Christian Balatti, Country Manager de Stefanini Group en Argentina.
De la principalidad a la neo principalidad
La principalidad tradicional se medía por frecuencia, satisfacción y permanencia, pero hoy esos factores ya no garantizan fidelidad. Surge así la llamada neo principalidad: las entidades ya no compiten por concentrar todas las operaciones, sino por orquestar la experiencia financiera del cliente en un ecosistema donde conviven bancos, billeteras y fintechs. Para los bancos tradicionales, el desafío no sería tecnológico en abstracto, sino de relevancia cotidiana frente a un segmento que nunca conoció otra banca que no fuera digital.
