
El programa del Grupo Consultores de Empresas cumple cuatro años y lleva 22 ediciones, con foco en oficios técnicos que la industria necesita y no encuentra en sus regiones.
Hace cuatro años, el Grupo Consultores de Empresas puso en marcha el programa «Me Capacito para Quedarme» (MCPQ) con el objetivo de acercar formación específica a personas que buscan insertarse laboralmente y, al mismo tiempo, acompañar a las empresas que necesitan incorporar perfiles técnicos difíciles de encontrar en sus propias comunidades.
Lo que comenzó en 2022 como una experiencia piloto hoy se transformó en una iniciativa federal: el programa ya desarrolló 22 ediciones, que arrancaron en Santa Fe (Gran Rosario y noreste provincial) y luego se desplegaron en Tucumán, Mendoza, Córdoba y Paraná, alcanzando a más de 400 personas que recibieron capacitación gratuita en oficios altamente demandados por la industria. Las formaciones abarcan especialidades como soldadura, interpretación de planos, calidad, pintura, AutoCAD, matricería, armado de tableros eléctricos, mantenimiento eléctrico e hidráulico, conocimientos básicos de refrigeración y materiales aplicados a la industria metalmecánica, fundición e inyección plástica, entre otras.
«Las empresas necesitan personas preparadas, pero las personas también necesitan oportunidades concretas para desarrollar esas capacidades. Cuando ambos mundos logran encontrarse, se materializa un combo virtuoso entre el empleo y la producción. ¡Gana toda la comunidad!», destacan desde el Grupo Consultores de Empresas.
La experiencia acumulada muestra que el desafío de la empleabilidad no pasa únicamente por generar puestos de trabajo, sino también por construir las competencias que hoy demanda el mercado laboral. En muchas regiones del país conviven industrias en expansión con dificultades para cubrir posiciones técnicas, mientras que muchas personas encuentran barreras para acceder a empleos de calidad por falta de formación específica. En ese contexto, «Me Capacito para Quedarme» propone un modelo de articulación entre empresas, especialistas y comunidades, donde la capacitación se convierte en una herramienta de inclusión laboral y desarrollo regional.
«Cuando una empresa invierte en capacitar personas de su propia región no solo resuelve una necesidad de talento. También genera oportunidades, fortalece el arraigo y contribuye al desarrollo de todo el ecosistema productivo. Ese es el verdadero éxito de Me Capacito para Quedarme», agrega Marcelo Antonucci, quien lidera el programa en el Grupo Consultores de Empresas.
Con más de cuatro años de recorrido, el programa reafirma que invertir en formación es también invertir en la competitividad de las empresas y en el crecimiento sostenible de las economías locales.
