El consumo de pollo alcanzó un récord en Argentina y quedó prácticamente a la par de la carne vacuna. En 2025, la industria avícola produjo casi 2,5 millones de toneladas y el consumo llegó a 49,4 kilos por habitante, el nivel más alto registrado.
El crecimiento se explica por una combinación de factores: una relación de precios más conveniente que otras proteínas, cambios en los hábitos de consumo y una fuerte inversión del sector en genética, alimentación, bioseguridad y productividad. Esto permitió abastecer el mercado interno y fortalecer las exportaciones.
Hoy Argentina exporta carne aviar a 74 países y cuenta con más de un centenar de mercados habilitados. En un contexto de crecimiento de la demanda mundial, la avicultura se consolida como una de las actividades con mayor potencial para impulsar las exportaciones agroindustriales.
