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Economix

La inteligencia artificial dispara la demanda de cobre

La expansión de la inteligencia artificial podría triplicar en apenas dos años el consumo de cobre de los centros de datos e infraestructura tecnológica, en un contexto en el que el precio del metal alcanzó máximos históricos en 2026.

Se estima que este año esas instalaciones demandarán un millón de toneladas de cobre, y que en 2028 la cifra podría llegar a tres millones anuales si se concretan todos los proyectos anunciados por las grandes tecnológicas. La razón es que los centros de datos requieren enormes instalaciones eléctricas, sistemas de distribución de energía, conexiones y cableado, y el cobre es fundamental por su elevada conductividad eléctrica. A esta demanda se suman la de los vehículos eléctricos, las energías renovables y la electrificación de la industria.

El efecto ya se refleja en los mercados: en septiembre el cobre llegó a cotizar a US$ 14.875 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres. Según los analistas de Trafigura, además, las grandes tecnológicas muestran baja sensibilidad al precio, por lo que el encarecimiento del metal no necesariamente modifica sus planes de inversión. Las proyecciones, sin embargo, tienen distintos escenarios: si no se concretan todos los proyectos, la demanda crecería 60% hacia 2028, en lugar de triplicarse.

Para la minería mundial, el desafío será aumentar la producción y garantizar el abastecimiento de un recurso cada vez más estratégico. Trafigura estima que los precios elevados podrían impulsar un incremento de la oferta mundial de alrededor de dos millones de toneladas durante 2027. La inteligencia artificial, en definitiva, no solo transforma la economía digital: también modifica el mercado de los recursos naturales y convierte al cobre en protagonista de la nueva infraestructura tecnológica.