El aumento de la morosidad en préstamos bancarios, billeteras virtuales y fintech ya dejó a cerca de 7 millones de argentinos fuera del sistema de crédito formal. El deterioro del historial crediticio limita el acceso a nuevos financiamientos y comienza a impactar también sobre el consumo, uno de los motores de la recuperación económica de los últimos meses.
Según un relevamiento de la consultora 1818, los préstamos con más de 90 días de atraso alcanzan al 12,7% de los clientes bancarios y al 32,2% en el segmento de billeteras virtuales y fintech. Además, 26 de los 30 principales bancos del país registraron un aumento en sus índices de morosidad. Entre los jóvenes de 26 a 35 años, cuatro de cada diez personas presentan algún tipo de deuda impaga, en un contexto donde predominan créditos de fácil acceso, pero con tasas de interés más elevadas.
El informe estima que alrededor del 27% de quienes tenían algún tipo de financiamiento dejaron de ser considerados sujetos de crédito por acumular atrasos superiores a los 90 días, lo que equivale a 6,8 millones de personas, de las cuales cerca de 2 millones quedaron excluidas del sistema durante los últimos ocho meses. Desde el Gobierno confían en que el cobro del aguinaldo y una mejora gradual de los ingresos contribuyan a normalizar parte de estas deudas durante el segundo semestre.
