El empleo formal en Argentina muestra una caída aun cuando la economía crece. Un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino señala que esta situación se explica, en parte, por el proceso de adaptación de las empresas a un contexto de menor inflación y mayor competencia.
De acuerdo con los datos, durante la gestión del presidente Javier Milei la actividad económica creció más de 6% según el EMAE y la pobreza descendió al 28%, pero el mercado laboral mostró debilidad, con una pérdida de unos 200 mil empleos formales privados entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025.
El análisis intersectorial revela que el fenómeno es heterogéneo: en algunos sectores como agro o pesca crecen tanto la producción como el empleo, mientras que en otros —como intermediación financiera, minería o hidrocarburos— aumenta la producción pero disminuye la cantidad de trabajadores. Según Instituto para el Desarrollo Social Argentino, parte de esta caída responde a procesos de reconversión productiva y mayor eficiencia, aunque también influyen factores estructurales como la falta de crédito, la carga impositiva, la burocracia y las deficiencias en infraestructura, que limitan la capacidad de generar empleo formal.
