El liderazgo de Lionel Scaloni al frente de la Selección Argentina campeona del mundo se convirtió en un caso de estudio para el mundo empresarial. Confianza, trabajo en equipo, adaptabilidad y gestión del error aparecen como algunas de las principales enseñanzas para organizaciones que deben desenvolverse en contextos complejos e inciertos.
La experiencia de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022 es vista por especialistas en management como un ejemplo de liderazgo moderno. Según Fabián Jalife, especialista en cultura organizacional y autor de El Método Scaloni, la principal transformación impulsada por el entrenador fue cultural antes que táctica. Tras la derrota ante Arabia Saudita en el debut, el equipo evitó caer en la búsqueda de culpables y mantuvo la confianza interna, una decisión que terminó siendo clave para sostener el rendimiento. Para las empresas, la primera gran lección es la importancia de generar seguridad psicológica, es decir, entornos donde las personas puedan equivocarse sin temor a ser condenadas, favoreciendo así la innovación y el compromiso.
Otra enseñanza relevante es el fin del modelo del líder héroe. Durante años, la Selección dependió casi exclusivamente de Lionel Messi, pero Scaloni logró construir un funcionamiento colectivo donde las responsabilidades se distribuyen y el talento individual se potencia dentro del grupo. A esto se suma una tercera lección vinculada a la gestión del error. El cuerpo técnico mantuvo altos niveles de exigencia, pero eligió respaldar a los jugadores en los momentos difíciles, como ocurrió con Gonzalo Montiel, quien tras cometer el penal que derivó en el empate de Francia terminó ejecutando el remate decisivo de la final. La cuarta enseñanza está relacionada con la adaptabilidad: en lugar de aferrarse a modelos rígidos o recetas externas, Scaloni construyó un sistema ajustado a las características reales de sus futbolistas, una estrategia que muchas empresas podrían replicar para enfrentar escenarios cambiantes y complejos.
La consagración mundial dejó así una conclusión que trasciende el deporte. Los resultados son importantes, pero la cultura organizacional suele explicar por qué algunos equipos se derrumban frente a la adversidad mientras otros logran reinventarse, recuperarse y alcanzar objetivos extraordinarios.
