El desafío de educar en pandemia: ¿qué pasa con la continuidad pedagógica?

Sep 11, 2020

Todos los años en Argentina, el 11 de septiembre se celebra el Día del Maestro, para conmemorar el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento y homenajear a todas las personas que se dedican al ejercicio de la docencia. Pero ¿qué significa ser docente en un contexto de pandemia? ¿Cuáles son los obstáculos y desafíos que se plantean? ¿Qué ocurre con la continuidad pedagógica?


Por primera vez en la historia, este año, en gran parte de la Argentina, el Día del Maestro se celebrará con las aulas vacías. Desde que se suspendieron las clases presenciales, a raíz de la pandemia del COVID-19, los y las docentes tuvieron que adaptarse, de forma abrupta y repentina, a educar desde la virtualidad, enfrentándose a una serie de obstáculos y desafíos en medio de una crisis sanitaria mundial.  

“Las diferencias en las condiciones de aprendizaje en cada caso particular, la brecha tecnológica y el apoyo familiar son solo algunos de los factores que vuelven a este período como uno de los más desafiantes que se han vivido en la historia de la educación”, plantea María Fernanda Díaz, líder del área pedagógica de Colegium.  

En este sentido, esta semana se dieron a conocer los resultados del informe preliminar de la Evaluación Nacional del proceso de continuidad pedagógica a docentes, cuyo objetivo es generar información detallada sobre la respuesta del sistema educativo argentino en el contexto de la pandemia. Se trata de una encuesta realizada a partir de un cuestionario en línea que fue respondido por una muestra representativa de 21.471 docentes de la educación obligatoria de todo el país.  

De los datos del informe se desprende que solo el 37% de los docentes tiene una computadora que puede usar de forma exclusiva, siendo la restricción tecnológica la principal dificultad para enseñar en este contexto. Asimismo, el 56% de los encuestados remarcó las dificultades económicas de los hogares de sus estudiantes, ubicando la conectividad y el equipamiento tecnológico como las principales barreras para la continuidad pedagógica a distancia.  

Con respecto a la dedicación requerida, 9 de cada 10 docentes señaló que su trabajo aumentó en el contexto del aislamiento y el 7% todavía no pudo adecuar su propuesta pedagógica.  

“En el sistema escolar tradicional estamos acostumbrados a organizarnos en un ambiente presencial, que se caracteriza por tener una estructura, una formalidad y una estandarización de los recursos y condiciones que no se condice con la realidad dinámica y cambiante que estamos viviendo en este momento”, explica María Fernanda Díaz. “Los ambientes de aprendizaje hoy en día son mucho más diversos y dejan en evidencia las desigualdades educativas. Entonces, la reconfiguración de dichas experiencias requiere de una organización, un trabajo en conjunto entre el Estado, las escuelas, las instituciones vinculadas a la educación y la puesta en práctica de nuevas estrategias pedagógicas”, agregó la profesional. 

Además, la especialista asegura que es un error proyectar estrictamente el aula en la casa. Ya que, se trata de “ir descubriendo cuáles son los métodos y actividades motivantes en cada una de las situaciones, evitando la monotonía y desafiando la creatividad didáctica”, dice Díaz. “Sobre todo, en un período de crisis como el que estamos atravesando, se vuelve necesario habilitar espacios conversacionales y de entendimiento que vayan más allá de lo netamente académico: una personalización del vínculo entre docente y alumno”, concluye la profesional de Colegium.  

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