Con el riesgo país en mínimos de los últimos años y apenas por encima de los 400 puntos, vuelve el debate sobre si la Argentina debe regresar ya a los mercados internacionales o esperar mejores condiciones. La discusión enfrenta la estrategia oficial con la visión de parte de la City financiera.
Mientras el Gobierno de Javier Milei celebra la fuerte caída del riesgo país, el ministro Luis Caputo sostiene que todavía no es momento de emitir deuda en el exterior. La apuesta oficial es seguir fortaleciendo reservas, apoyarse en el financiamiento local y en organismos multilaterales, y esperar que la consolidación macroeconómica permita acceder a tasas más bajas. La reciente garantía por 2.000 millones de dólares aprobada por el Banco Mundial refuerza esa estrategia de financiamiento sin recurrir por ahora a Wall Street.
Sin embargo, varios economistas consideran que la Argentina ya debería aprovechar la mejora de las condiciones financieras para volver gradualmente a los mercados internacionales. Argumentan que una emisión moderada ayudaría a seguir reduciendo el riesgo país y a preparar el terreno para afrontar los importantes vencimientos de deuda previstos para 2027, estimados en unos 35.000 millones de dólares. En definitiva, el debate gira en torno a una pregunta central: si conviene asumir hoy un costo financiero todavía elevado o esperar una nueva mejora en las condiciones de crédito, una decisión que marcará el ritmo del regreso definitivo del país a los mercados globales.
